Una optima iluminación en la reforma de una vivienda y en cada unon de sus espacios requiere una estudiada planificación, para que se adapte al uso y nos de un buen resultado.

Para ello desde Grupo  Inventia aconsejamos previamente esbozar un plano que incluya el mobiliario y distribuir una iluminación general, que alcance todo el espacio sin dejar sombras ni deslumbrar; En segundo lugar situaremos la luz ambiental, que será la clave definir zonas y crear ambientes.

Cada actividad a realizar necesita unas características lumínicas distintas. Recomendamos la utilización de  luz blanca, sobretodo en zonas de trabajo o donde se necesita una buena visión como en cocinas y baños. Lo más habitual en estas estancias es la utilización de luminarias empotradas, aprovechando el falso techo que solemos encontrar para el paso de instalaciones.

En el resto de estancias, una opción para la iluminación general pueden ser los ojos de buey, focos empotrados en el falso techo. Junto a estos también encontramos las lámparas de techo suspendidas o plafones, y los focos suspendidos en raíles o tensores electrificados. Este tipo de sistemas, además de ser modulares  son orientables y pueden funcionar como iluminación general o focalizada por ejemplo, sobre cuadros que se quiera destacar.

En todo espacio nos interesa la creación de atmósferas a través de una luz ambiental,  definir zonas dentro de un mismo espacio y completar el alumbrado general con una luz difusa y suave.  Es imprescindible en zonas de estar y descanso como salones y dormitorios. Lámparas de pie y sobremesa cumplen está función, y encontramos modelos que son autenticas esculturas lumínicas, que a la vez personalizan y decoran nuestro espacio incluso apagadas.

La luz puntual nos ayudará a completar la iluminación general cuando se necesita mas intensidad, como por ejemplo una luz sobre la mesa de comedor. Es aconsejable escoger modelos con pantallas oscuras, para no deslumbrar y situarlas a unos 80-90cm de la mesa. Los modelos orientables con el haz de luz focalizado son apropiados en zonas de estudio ya que dirigen la iluminación muy focalizada.

Otro factor a tener en cuenta es el ahorro energético,  paulatinamente se están eliminando de mercado las bombillas incandescentes debido a su elevado consumo energético.

Las alternativas de bajo consumo conocidas hasta el momento, tales como fluorescentes, se caracterizan por su luz fría y azulada y resultan poco adecuados para áreas que necesiten una atmósfera más acogedora. En la actualidad podemos encontrar luminarias de bajo consumo, que tienen una luz calida parecida a la de las bombillas incandescentes, y con un consumo mucho menor, hasta el 90% en algunos casos, como en los led. Este tipo de luminaria son de gran durabilidad (el doble que una bombilla convencional) son regulables y no emiten calor.

Una buena iluminación para las estancias de una vivienda debe ser ante todo funcional, estar acorde con el diseño del entorno y realzar la decoración, sin olvidar cuestiones de importancia como la eficiencia y el ahorro energético.