Seguramente hablemos de uno de los muebles más sencillos que existe, pero es uno de esos que si se sabe usar y combinar bien, puede resultar una pieza distinta y curiosa. Estamos hablando del taburete.

¿Cómo podemos hacer que un asiento sin respaldo acabe siendo un objeto único para nosotros? En Grupo Inventia os explicaremos cómo conseguirlo y os daremos algunos consejos del uso que podéis darle y de cómo incluirlo en vuestra decoración.

Para empezar, los taburetes dan mucho juego e infinidad de posibilidades en la decoración de nuestro hogar. Actualmente, cuando pensamos en taburete nos viene a la cabeza el clásico taburete de bar, alto, de madera y dando mucha presencia. Este tipo ha vuelto a la primera fila desde que las cocinas americanas son una de las opciones más deseadas a la hora de hacer reformas en casa o si ya cuenta con ella. Sin dudarlo, nunca faltarán unos taburetes en una cocina americana, ya que son la mejor opción para sacarle partido y le otorgan a nuestro hogar un punto diferente, da personalidad.

Pero aparte del taburete a lo grande, cada vez más nos preocupamos por el espacio. Es decir, intentamos optimizar el espacio al máximo, nos gustan los muebles, pero que no sean muy voluminosos, las estanterías, pero que sean estilizadas, etc. Por estas razones, el taburete gana fuerza a la hora de decorar nuestro hogar.

Un buen lugar en el que podremos dar buen uso a un taburete es en la zona del sofá. Desde poder recostar los pies, hasta mesita para el ordenador, pasando por una improvisada mesa para alguna pequeña ingesta. En este caso, estaríamos hablando del uso funcional del taburete, pero ¿y el decorativo?

Un claro ejemplo para responder la pregunta es la utilización del taburete como mesita de noche. Puede parecer algo extraño, pero dada la cantidad de oferta que tenemos en cuanto a forma y colores, un taburete al lado de nuestra cama otorga a la estancia un toque desenfadado, moderno, algo muy habitual en una época en la que se reciclan muebles y se busca marcar la diferencia.

En nuestra zona de trabajo, un taburete puede ser nuestra mesita auxiliar, dándonos la ventaja del ahorro del espacio, muy fácil de recoger y guardar, e impidiéndonos amontonar documentos hasta el infinito como nos lo permite una mesa o un escritorio. Cambiando directamente de estancia, pero no de uso, un taburete nos sujetará la toalla para que la tengamos bien a mano para después de la ducha.

Aquí sólo os dejamos una pequeña muestra, ya que enumerar los posibles usos de un taburete en cuanto a su funcionalidad o como elemento decorativo serían infinitas. Lo mejor, mostraros algunas imágenes para que cojáis ideas en cuanto a las dos funciones citadas, no tienen desperdicio.

Como siempre decimos, en Grupo Inventia nos gusta echaros una mano en cuanta a las tendencias, decoración e ideas del momento. También contamos con un equipo de diseñadores de interiores que podrás ayudarte en tu reforma. No lo dudes, ven a conocernos.